Una copa de vino tinto al día favorece a la salud

Las propiedades del vino contrarrestan los síntomas de la obesidad, problemas cardiovasculares y la demencia, convirtiendo esta bebida en una recomendación positiva bajo un consumo moderado, por sus cualidades antioxidantes.

La base de esta afirmación son estudios científicos que le dan crédito a su fama, sobre todo para el vinotinto y su alto contenido de polifenoles.

Esta sustancia contiene enzimas antioxidantes que se adquieren a través de las plantas, con un componente anti envejecimiento, que protege el tejido ante la proliferación de radicales libres.

Por otra parte, la molécula “anti-edad”, conocida como resveratrol, contribuye a detener el deterioro de las células. Sin embargo, este estudio se está reformulando para evaluar los efectos reales de su consumo en humanos, ya que en la investigación preliminar se comprobó su efectividad en ratones.

En este análisis, la Universidad de Connecticut reveló que las secuelas de un paro cardíaco disminuyen considerablemente al beber vino, generando una capa protectora en el corazón que mantiene en buen estado los ventrículos. También arrojó resultados positivos contra el cansancio y la apatía, según los datos de la revista científica The FASEB Journal.

El proceso de recolección de la uva incide en los nutrientes que pueda aportar la bebida. El caldo tinto es el resultado de una cosecha selecta, donde los racimos se pueden recoger manualmente, evitando causar daños al fruto. También interviene la variedad de la cepa, la cantidad de sol que recibe y el terreno de plantación.

Las provisiones nutricionales, en especial los polifenoles, derivan de las cáscaras y las semillas de la cepa. En los líquidos rosas, blancos o espumantes no se encontrará la misma cantidad de antioxidante, ya que en estos solo se macera la pulpa de la uva.

Pese a ser una bebida alcohólica, sus efectos se extienden a mejorar la digestión de las comidas y actúa como relajante frente a un día estresado. Lo recomendable es tomar media copa después de almorzar o cenar.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que sobrepasar la ingesta de dos copas de vino es considerado un problema de adicción al alcohol. Este organismo junto a American Heart Association (AHA), hacen énfasis en que el consumo de alcohol diario no puede exceder los 30 gramos, que comprende la medida de la copa del caldo tinto tradicional.

Una de las características más reconocidas del vino en la salud, es la limpieza de la sangre, donde se reduce las probabilidades de sufrir de enfermedades coronarias. Además, trabaja como anticoagulante gracias al alto contenido de vitamina E, que evita la encapsulación de la sangre y protege los tejidos de los vasos sanguíneos.

Otra ventaja está asociada al incremento de lipoproteínas, o lo que se denomina colesterol bueno, mientras que las propiedades antioxidantes impide la acción del colesterol LDL en las sangre.
Ante la obesidad, el vino representa una hora diaria de ejercicio, al aumentar la frecuencia cardiaca y el rendimiento muscular, según la Universidad de Alberta en Canadá. Mientras que para las enfermedades degenerativas, el morapio posee ácido fenólico, un componente que ejerce una reacción favorable en la conexión neuronal, previendola demencia y el Alzheimer.

Consumir el caldo tinto responsablemente es la fuente de sus poderes, combinado con una dieta balanceada y ejercicios, ya que esta bebida también está compuesta de azúcar, y en exceso es nocivo para salud.

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